Después de 50 años de vida, Sportivo Italiano inauguró su estadio.
Unos 11.000 hinchas desbordaron la cancha y disfrutaron de la primera
fiesta que se hizo en la casa del Tano.
Ya está. La interminable peregrinación de Sportivo
Italiano por las distintas canchas del fútbol argentino dijo basta. En
el recuerdo quedaron los intentos, desde su fundación en 1955, de
tener un lugar propio. Los proyectos nunca concretados o los
frustrados que se acabaron en la década del 80, cuando el club pudo
adquirir los terrenos actuales. Tras muchos esfuerzos en los 90, el 10
de octubre de 2005 por fin el sueño de la casa propia se les hizo
realidad a los hinchas: Italiano lograba, tras 50 años de vida,
inaugurar su propio estadio.
La fiesta fue tana. El panorama al llegar a Paseo de los Italianos y
República de Italia era impresionante. Las inmediaciones se
encontraban colmadas por los tifosis azzurros que no paraban de cantar
y celebrar. Adentro, no había diferencia. La capacidad quedó chica
ante tanta gente que se hizo presente. La popular y las plateas
estaban desbordadas, al igual que todo el perímetro que rodeaba al
campo de juego.
La fiesta arrancó mucho antes del partido. En el campo, se sucedieron
los desfiles de las distintas escuelas italianas y diversos
espectáculos para luego llegar a la entrega de plaquetas a la
institución y a un momento muy esperado: la palabra de Julio Grondona
y Salvador D´Antonio. Mientras, en las tribunas, delirio. Hubo de
todo: desde bombos y platillos hasta los cantitos dedicados a español.
Pero la emotividad desembarcó en Ricchieri con la suelta de globos y
palomas que coincidió con la salida de los equipos a la cancha. Ahí,
con la marcha del club, todos se unieron en un festejo común. Pero
hubo más. Al parapente que sobrevoló la cancha en el entretiempo y que
se llevó la admiración de todos, se le sumó el broche de oro que
estuvo, obviamente, en el final. Luego del partido, se anunció el show
de fuegos artificiales. Así, mientras el carnaval se trasladó por un
momento de la tierra al cielo, en las plateas la emoción era
incontenible: "Lo merecíamos", decía un grupo de hinchas entre
lágrimas y abrazos. Pues bien, Azzurro, ya no hace falta que sueñes
más. Ahora, solamente disfrutá. Tenés cancha propia y podés cantar eso
de "somos locales otra vez". En realidad, por primera vez.
Las voces de los festejos
Julio Grondona (Presidente de la AFA): "El acierto de la AFA de haber
colaborado con los clubes del Ascenso da la pauta de que es la base
del fútbol argentino".
Salvador D´antonio (Presidente de Italiano): "Hemos dedicado los
últimos años a que esto sea un realidad y, por suerte, aquí la tienen.
Ahora vamos por el ascenso".
Juan Carlos Kopriva (Ex técnico y jugador): "Es una emoción enorme.
Uno nació en este club y vivió muchos momentos alegres. Ser parte de
esto para mí es único".
Diario Ole 11 de octubre de 2005
BUENOS AIRES (DyN) - Estas son las voces de algunos
de los protagonistas que asistieron ayer a la inauguración del nuevo
estadio de Sportivo Italiano, de la Primera B, club así llamado desde
2000, después de haber alternado con los nombres de A.C.I.A. y
Deportivo Italiano:
Julio Grondona (presidente de la AFA):
"La de Sportivo Italiano es una historia muy particular. Una
institución de 50 años que hoy consigue su casa propia y reconforta
ver aquí reunidos a todos sus dirigentes celebrando este logro. Creo
que a partir de ahora, van a poder trabajar para llevar a esta
institución al lugar que merece. Ellos fundaron en 1955 y me parece
que esa inscrición de Italiano mucho tuvo que ver con que nosotros nos
decidiéramos a fundár Arsenal en 1957".
Salvador D'Antonio (presidente de Sportivo Italiano): "En
cincuenta años usamos como locales unas veinte canchas diferentes. En
todo ese tiempo nos acostumbramos a ser visitantes en todos lados. Hoy
me hacen gracia esos clubes que se quejan porque les suspenden la
cancha por dos o tres fechas".
Ricardo Caruso Lombardi (ex jugador del club y director técnico del
equipo que logró el último ascenso a la B Nacional): "Yo jugué dos
veces acá y la gente me tuvo siempre mucho cariño. Lo que más me marcó
en este club es el ascenso a la B Nacional, con las tres finales
contra Almagro. Me acuerdo que en ese tiempo ya estaban avanzando
aquí, con estos terrenos, y hoy lo concretan, contra muchos que lo
creían imposible".
Enqique Massei (goleador de la campaña del ascenso de 1974 de
Primera C a Primera B): "Me alegra ver a toda esta gente contenta,
porque pasé una vida aquí. Tal vez los que siempre tuvieron una no
aprecien hoy lo que significa para Italiano inaugurar una cancha
propia".
Juan Carlos Kopriva (ex jugador y director técnico): "Fui a
otros clubes y volví. Fui a Ecuador y volví, a Perú y volví. Toda mi
campaña tiene mucho que ver con Italiano y con este público. Yo sé del
esfuerzo que hizo esta gente, desde la dirigencia hasta los socios.
Creo que es justo que tengan su cancha".
Gustavo Brito (máximo referente del plantel actual): "Siempre
aposté a Italiano, pero siempre extrañé jugar alguna vez sintiéndome
local. Creo que cuando juguemos por primera vez como locales por los
puntos, con Flandria, dentro de un par de fechas, esto se va a
llenar".
Tras 50 años de espera Sportivo Italiano pudo inaugurar su estadio. La
fiesta comenzó a las 14 y tuvo como cierre el encuentro amistoso
contra Boca Juniors. Estuvo presente Julio Grondona y el presidente
Salvador D' Antonio aseguró que el debut oficial puede ser ante
Flandria.
Hasta el cielo le guiño un ojo de manera cómplice a Sportivo Italiano
y se tiño de celeste y sol para iluminar al estadio que se soñó
durante 50 años. Desde aquella lejana fundación el 7 de mayo de 1955
hasta el 10 de octubre cada popular, cada platea siempre se sentía
visitante, aunque la condición fuera de local. Pero el tiempo llegó y
el cemento tomo forma y latió por primera con 10.000 corazones “Azzurros”.
El inicio de la fiesta fue pasadas las 14, ya para ese entonces la
peregrinación de hinchas por la Autopista Ricchieri había pasado en
gran escala y las fronteras se había achicado al llegar la Peña
Enrique Massei de Mar del Plata o un hincha que se bajó del 86 y que
había llegado de Córdoba solo para ver a su querido Italiano.
Pasaron los himnos (Argentino e Italiano) entonados por el Coro
Alpino, la clásica bendición de la cancha a cargo del Padre Ítalo
Serena y las tarantelas. Para ese momento la popular que será
visitante ya estaba teñida de sombrillas, banderas, bengalas de color
verde, blanco, rojo y azul. El estandarte que simbolizaba el
sentimiento rezaba en el alambrado: “Gracias a todos x este sueño. La
Banda”.
Llegó el momento de la entrega de plaquetas de instituciones amigas y
allí se anotaron Social Español (obviamente bajó un coro de silbidos),
Arsenal, Defensores de Belgrano, Chacarita, San Lorenzo, Estrella de
Italia de Laferrere, Tiro al Segno, Liniers, Almagro, Gimnasia de
Jujuy, Talleres de Remedios de Escalada y Central Córdoba.
A la hora de expresar las sensaciones en palabras, el primer
responsable y cara visible de la inauguración es Salvador D' Antonio,
presidente del club: “Para los dirigentes es como cuando un jugador
gana un campeonato. Ver hombres de 70, 80 u 90 años con lagrimas en
los ojos hace que valga la pena todo el esfuerzo y hay que recordar
que empezamos las obras en plena época de crisis en el país.
Igualmente esta es una etapa en el crecimiento, hay que hacer más
tribunas, un complejo con piletas y una concentración con cuatro o
cinco canchas para cuando vengan equipos extranjeros”.
Pero lo más importante para el hincha del Sportivo es saber cuando
puede llegar a ser el debut oficial, cuando los puntos se acumulan en
la tabla de posiciones y D' Antonio responde: “Vamos a jugar aquí sin
ninguna duda, a menos que pase una desgracia, contra Flandria en el
primer partido que nos toca de local. Yo hablé con Gallina y el no
tiene inconvenientes. Vamos a separar las hinchadas y los de Italiano
van a esperar 30 minutos la salida de los visitantes”.
Una de las visitas más esperadas e importantes fue la del Presidente
de la AFA Julio Grondona, quien dijo unas palabras a la gente:“Un
hecho de esta naturaleza te da a pensar que es un esfuerzo de toda la
gente que está en el fútbol, porque todos, poco o mucho, han hecho
algo. Ahora hay que seguir, porque es un esfuerzo muy grande”.
La comunidad italiana es inmensa en el país y por ese motivo tener el
apoyo del consulado va a ser fundamental para el crecimiento de la
institución. Por ese motivo las palabras del Cónsul número dos Nicola
Occhipinti son fundamentales para el futuro del ACIA: “Es muy
importante, porque puede permitir a los jóvenes argentinos o italo-argentinos
que tengan la doble ciudadanía acercarse al deporte. El consulado
italiano va a difundir esta inauguración y todas las actividades
deportivas que se van a desarrollar en el club”.
Las plateas se llenaban de caras conocidas (incluso Nicolás Leoz,
presidente de la Confederación Sudamericana). Ex técnicos, ex
jugadores, todas glorias del pasado “Azzurro” como Ricardo Caruso
Lombardi, último técnico campeón en 1996, o Enrique Massei, Rodolfo
Della Picca, Pablo Panucci, quizá la máxima gloria y goleador del
campeón de la Primera C en 1962. También entre esas figuras estaba
Juan Carlos Kopriva que dejó sus impresiones de la fiesta: “Una
alegría inmensa por todo lo que me tocó vivir. Yo nací en este club y
me siento muy identificado. En los últimos dos ascensos en 1986 y 1996
fui parte de la historia y también por la gente que ha hecho un
esfuerzo enorme. Muchos inmigrantes que cuando llegaron al país
quisieron tener su lugar propio y hoy lo pueden tener en un club que
en muchos aspectos se maneja bien”
Se acercaba la hora del cotejo, un encuentro que era una excusa para
ver al primer equipo contra un combinado de la cuarta y quinta de Boca
Juniors. Allí en el vestuario local en la previa deambulaban todos los
jugadores y Gustavo Britos, uno de los principales referentes del
plantel, aportó su pensamiento: “Vamos a sentir ahora que somos
locales, porque hasta ahora éramos visitantes en todos lados. Tenemos
una satisfacción enorme, tanto nosotros como los dirigentes, así que
esperemos disfrutarlo”.
Los vestuarios respiraban fútbol por primera vez en su historia. El
mural de Gabriel Batistuta pintado al lado del sector visitante
(¿habrá sido casualidad que justo haya sido Boca el invitado?), con la
camiseta del “Tano”, debido a cuando fue a Viareggio con la delegación
en 1989 parecía salir de la pared y querer salir a jugar al acercarse
la hora 16.
El primero en pisar el césped fue el capitán Lucas Crespín y la suelta
de globos, más el humo de colores le dio la bienvenida a los jugadores
a su nueva casa. El clima ya era de sábado, la popular vibraba bajo el
sol y Francisco Lamolina dio rienda suelta al encuentro que se vistió
de inaugural.
El resultado y el trámite obviamente son anecdóticos. Italiano arrancó
ganando con el tanto de Britos en la primera parte y luego de muchos
cambios “El Xeneize” lo dio vuelta en el complemento con los goles de
Franzoia y Espíndola. Es más el espectáculo principal se lo llevó el
parapente que sobrevoló el estadio durante unos minutos y pintó con
humo rojo, verde y azul el cielo celeste para luego aterrizar en el
centro del campo de juego con las banderas argentinas e italianas.
El cielo seguía guiñando cómplice y pintando de sol los 10.000 cuerpos
cuando los fuegos de artificio ofrecían la despedida de la fiesta. La
pasión ya estaba instalada y el sueño se materializó en estadio tras
50 años de búsqueda de un lugar donde vivir.
Síntesis
· Sportivo Italiano (1): Mauro Andrada; César Acosta, Lucas Crespín,
Nicolás Capasso, Lucas Contreras; Juan Fontenla, Luis Campos, Nicolás
Fonzalida; Gustavo Britos; Sebastián Gómez y Daniel Montenegro. DT:
Fabián Mainardi.
Ingresaron: Gonzalo Ponzio, Cristian Guiot, Juan Blanco, Yacuzzi,
Miguel González, Diego Metz, Juan Heredia, Ignacio Distéfano, Carlos
Serial y Daniel Fernández.
· Boca Juniors (2): Gustavo Eberto; Sergio Coronel, César González,
Jonatan Maidana, David Reano; Pablo Ledesma, Fredy Guarín Vásquez,
Sebastián Rusculleda; Matías Donett; Fabián Espíndola y Juan Perillo.
DT: Abel Alves
Ingresaron: Eduardo Casais, Cristian Chávez, Andrés Franzoia, Rodrigo
Fernández, Armando Monteverde y Bruno Urribarri.
- Detalle: Se jugó un tiempo de 40 minutos y otro de 36.
- Arbitro: Francisco Lamolina
- Asistentes: Carlos Celano y Norberto Páez
- Campo de juego: Buena
Notas de mundoascenso.com.ar
El conjunto de la Primera B Metropolitana, Sportivo Italiano cumplió
su sueño: tiene su casa propia y la bautizó con un amistoso ante un
grande, aunque perdió 2-1.
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino
(AFA), Julio Grondona, y el titular de la Confederación Sudamericana,
Nicolás Leoz, ocuparon hoy el palco oficial en la jornada que marcó la
inauguración del nuevo estadio del Sportivo Italiano.
Italiano, que en su historia deambuló jugando como local en distintos
estadios, concretó hoy su sueño de la casa propia, en las cercanías de
Ezeiza, sobre la avenida Ricchieri, con el emplazamiento de un estadio
con capacidad para 6.200 personas, (aunque esta vez, la capacidad
albergo unas 10.000 almas)
El bautismo de fuego de la cancha fue festejado con un partido entre
el equipo del club, que milita en Primera B de la AFA, y un equipo
mayoritariamente juvenil de Boca Juniors, que contó, no obstante, con
la inclusión de jugadores más experimentados como Matías Donnet, Pablo
Ledesma, Gustavo Eberto y César González.
El partido, dirigido en su mayor parte por el ex internacional
Francisco Lamolina, constó de dos tiempos de 40 minutos cada uno y fue
ganado por Boca por 2-1, con goles de Andrés Franzoia a los 21 y
Fabián Espíndola a los 33, ambos en el segundo tiempo. En la primera
parte, Nicolás Fonsalida había adelantado al local a los 25.
La entidad de la colectividad italiana emplazó en las paredes de su
vestuario un dibujo con la imagen del máximo goleador del seleccionado
argentino, Gabriel Batistuta, quien vistió fugazmente la camiseta de
Italiano en el torneo internacional juvenil de Viareggio de 1989, en
que los "azzurri" se clasificaron subcampeones.
Viejas glorias del club estuvieron presentes en la jornada inaugural,
tales los casos de Juan Carlos Kopriva, Enrique Massei -goleador de la
campaña de 1974 de ascenso de Primera C a Primera B- y Ricardo Caruso
Lombardi, conductor del equipo que ascendió de la Primera B a la
Primera B Nacional.
Durante el partido un parapentista recogió aplausos al evolucionar
sobre el estadio y lanzar sucesivamente fuegos con los colores de la
bandera italiana y sobre el final, lanzamiento de paracaidistas y de
fuegos artificiales rubricaron la fiesta.